Buscar

INTELIGENCIA BIOENERGÉTICA: LA NATURALEZA OCULTA DEL CUERPO

Actualizado: 28 jun

¿Sabías que el poder para sanar está dentro de tí?

El cuerpo humano es más que carne y hueso, es una inteligencia viva y energética por naturaleza.

Detrás de la solidez de la materia se entretejen formas, dinámicas y campos imperceptibles a los sentidos comunes.

Entender estas frecuencias redimensiona la percepción de ti mismo, de tu realidad.

Activa un poder nato que te permite conocerte a fondo, regularte, detectar y sanar cualquier desequilibrio por medio de técnicas y herramientas prácticas para manifestar y sostener una vida en consciencia.


Por miles de años culturas como la egipcia, hindú, china, maya, tolteca o chamánicas supieron que existe un potencial oculto que yace no solo dentro del cuerpo sino en todo el universo. Ellos conocían que detrás de todo lo que parece ser sólido o separado existe una constante: la energía. Con ello desarrollaron cosmogonías y mapas que revelaron en su tiempo las diferentes capas y estructuras energéticas que observaron cómo desde lo invisible orquestan todo lo que existe y sucede dentro y fuera de nosotros.

Lo que los sentidos habituales perciben no es todo lo que está sucediendo en realidad.

Todo es energía.

Nada está sólido.

Todo vibra a una carga energética determinada por la frecuencia de sus partículas.

Si la energía vibra muy lento la llamamos materia, si la energía vibra más alto la llamamos luz.

De igual forma, así como la luz posee un rango visible en el prisma del arcoíris y uno invisible en la luz UV, Gamma o Infrarroja, también la realidad física tiene rangos que no podemos ver pero aun así percibimos, como la radiación solar, el magnetismo, electricidad o las ondas de radio, campos de frecuencias más sutiles que afectan y definen más de lo que creemos lo que sucede a nivel más tangible.

El cuerpo humano es uno de los generadores/receptores de ondas y frecuencias sutiles más poderosos de la naturaleza. De hecho, todo lo que está vivo o activo posee una estructura de energía más fina producto de la oscilación de sus partículas. Desde cada célula, vegetal, animal, hasta la Tierra misma, todo organismo está envuelto dentro de una esfera energética en una figura universalmente conocida como un ‘campo toroidal’.

Éste modelo de energía es la base de cualquier manifestación de vida, desde el átomo, la célula hasta la galaxia todo está contenido en esta forma. (imagen). (foto manzana)


Este campo energético, es la parte más importante de una anatomía sutil que se extiende más allá del límite del cuerpo físico y que es tan importante o incluso el origen de lo que sucede a nivel biológico. Contiene todas las vibraciones de cada célula, órgano y la información eléctrica de todo e organismo en sus niveles, físico, mental y emocional. En los seres humanos se extiende desde la superficie de la piel hasta todo el espacio que alcanzan los brazos y piernas extendidos – alusión que hace el famoso Vitrubio de Da Vinci- y es alimentado por la acumulación de todas las vibraciones que emite el cuerpo.

El campo energético actúa como el principal filtro y escudo entre uno mismo y el mundo exterior, es la resonancia con la que afectas a otros y el entorno en el que te encuentras; algo así como tu carta de presentación vibratoria que refleja invariablemente la carga que estés emitiendo a nivel físico, mental y emocional.

Tiene características como:

  • Circula la energía vital que genera el organismo para mantener al cuerpo activo

  • Percibe, interpreta y ajusta las corrientes vibratorias que entran y salen del cuerpo

  • Crea un escudo electromagnético que filtra o regula cualquier frecuencia dañina

  • Posee la información eléctrica de cada célula, conectando lo que pasa en todo el cuerpo.

  • Refleja tu estado de ánimo, vitalidad y salud

  • Será más grande y ligero si estás fuerte y más pequeño y denso cuando estamos débiles

  • Posee la información mental y emocional que guardes en memoria genética o estés experimentando en ese momento.

  • Sentir resonancia con alguien o incomodidad en alguna situación, presentimiento o rechazo de alguna persona o lugar, no siempre son solo miedos o inseguridades, es información que tu campo energético está percibiendo para protegerte y viceversa otros sentirán lo que envías.

Tus pensamientos y emociones son tanto bioquímicos, eléctricos y ondulatorios.

Poseen formas, ondas que se transmiten a través del espacio.

Cada palabra, sensación o movimiento que realices o recibas poseerá una carga eléctrica con la información y frecuencia que se emitió, toda esta actividad se registra y transfiere por toda la red eléctrica del cuerpo alimentando o debilitando su carga general contenida en el biocampo.

Igualmente sucede con las células, ya que todas están conectadas por una intranet biológica a comunicándose eléctricamente, cuando algo irrumpe o debilita su carga, se genera un desfase y se pierde la información e inter-comunicación celular global, es como sin su carga perdieran el sentido de orientación y utilidad, lo que propicia pérdida de su vitalidad, malfuncionamiento y atrofio de las funciones primordiales, antesala para caos en el cuerpo.

Toda enfermedad, desequilibrio o evento de choque comienza y puede detectarse primero a un nivel sutil. Esto es una de las principales visiones que tiene la salud holística de la cual ha surgido la Medicina Vibracional que entiende y trabaja directamente con la inteligencia bioenergética del cuerpo para saber interpretar y aplicar su información a través de ejercicios o tecnologías que miden e interactúan con las energías electromagnéticas del cuerpo.

La Medicina Vibracional comprende al individuo desde la interconexión de todas sus partes, cuerpo, mente, emociones, memoria genética y patrones existentes para entender sus relaciones. Ve a la enfermedad y salud como un reflejo del estado interior y no como algo ajeno o casual. Busca entender causas particulares para cada caso ya que todo ser es un universo en sí mismo y reacciona de formas diferentes y por estímulos diferentes. Abraza la incomodidad como un llamado o manifestación de algo que está pidiendo corrección o participación activa.

Algunas ideas centrales de ésta Medicina son:

  • La presencia de energías tanto electromagnéticas como sutiles son la base dinámica del cuerpo físico las cuales se mueven siguiendo pautas específicas, siendo la salud de esas energías la manifestación de la salud física.

  • Ausencia de salud significa bloqueos en los centros y líneas por donde corren estas energías causados por toxinas, conductas nocivas, estrés prolongado u obstrucciones de otras fuentes, las cuales pueden identificarse y ser tratadas.

  • Para tratar algún desequilibrio habrá que indagar y rastrear el patrón que genera la enfermedad hasta llegar a la raíz que la provoca, tomando en cuenta todos los aspectos del individuo para su completa sanación, como su forma de pensar, sentir, creencias, actitud, historia personal y la experiencia actual de su vida.

  • El cuerpo necesita fluidez para que las corrientes se muevan y tengan espacio para hacerlo, la cual puede ser sostenida o restaurada de forma no invasiva por medio de diversas técnicas, disciplinas y tecnologías que propician el correcto intercambio entre estos sistemas sutiles y el organismo.

  • Al ser una visión de salud holística debe contemplar y considerar el tratamiento de los desequilibrios conociendo e incluyendo las perspectivas de la medicina tradicionales y modernas, siendo imprescindible la detección de padecimientos que estén más allá de las capacidades del terapeuta y canalizándolos donde sea pertinente.

Se dice que cuando algo es más puro o nutritivo es porque tiene más concentración de energía vital. Los chinos le llamaban chi, los hindús prana, es la cantidad de luz disponible y en circulación por cualquier sustancia viva, es lo que determina que tan vivo está algo. Esta luz se encuentra dentro de todas las cosas y la calidad que introduzcamos al cuerpo de ella define la vitalidad y fuerza de nuestro cuerpo energético.

Hay diversos factores que nutren y mantienen la fuerza de este campo:

  • Comida viva con altos contenidos de luz

  • Respiración consciente

  • Aire y agua vivos, puros.

  • Movimiento que propicia el flujo de electricidad

  • Pensamientos y emociones del espectro vibratorio alto

  • Campos de resonancia armónicos, sonidos, espacios geométricos, meditación.

  • Biofotonutrición (exposición a la luz)

La inteligencia bioenergética es la capacidad del cuerpo para conocer, medir y nutrir eficientemente todos los sistemas de energía, desde las células, el sistema nervioso, los reservorios de energía como el hígado o riñones hasta el balanceo de meridianos, cuerpos sutiles, sabiendo siempre percibir y alinear lo interior con lo exterior, a través de nuestro campo energético que actua como un filtro que detecta y canaliza el intercambio de energías constante.

No implica hacer o forzar algo sino más bien saber volverse consciente de las formas en que el cuerpo interactúa con nosotros de forma directa e indirecta, es saber percibir sus variaciones y refinar la calidad de las fuentes primarias de energía: alimentación, aire/agua y luz para facilitar sus procesos naturales de auto-regulación y auto-reparación. Es conocer nuestros patrones y saber actuar de la forma más benéfica con la información que nos dice nuestro cuerpo en los momentos correctos. No se trata de acoger hábitos rígidos y encerrarse en una burbuja, más bien de estar mucho más consciente y preparado para saber protegerse de cualquier evento inesperado que pueda alterar la estabilidad del cuerpo.

Integrar el conocimiento de la inteligencia bioenergética dentro de una perspectiva holística de ver y atender la salud es indispensable para poder conocer mejor lo que rige a nuestro cuerpo, a complementar y acelerar diagnósticos o tratamientos de cualquier índole, o simplemente para prevenir enfermedades y promover la longevidad.

Así como dice un dicho popular, la mejor manera de curar las enfermedades es evitándolas y la salud energética es un enfoque que promueve la prevención, al entender cómo funcionan las dinámicas sutiles entre el cuerpo y su entorno, facilitando las condiciones y hábitos que mantengan la energía e información del cuerpo actualizadas y sincronizadas para un funcionamiento óptimo.

Si quieres saber más sobre cómo utilizar tu inteligencia bioenergética más conscientemente suscríbete a mi lista y recibe una Guía con los puntos esenciales para saber aprovechar lo que tu campo energético recolecta y quiere decirte.

2 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo